martes, 19 de agosto de 2008

El otro elefante

Hace unos años un presidente estuvo inmerso en un lio judicial, que recordamos como "el elefante", mote que venia de reflexionar alrededor del hecho de que no era posible obtener millones de pesos para financiar una campaña presidencial sin saber de donde habian venido, al igual que era muy dificil tener un elefante en la casa sin notarlo. A pesar de que semejante defensa no era creible para nadie del comun, en el congreso tuvo la suficiente fuerza para permitir la preclusion del caso contra el politico en cuestion.

Pero en este país sin memoria siempre es posible echar mano de recursos usados, sin fuerza pero efectivos, como aquel nombrado. Es así como despues de algunos años vemos a otro presidente en la misma actitud, esta vez no en relacion a dineros del narcotrafico si no a otro tipo de apoyos recibidos.
Desde que inició el proceso llamado "parapolitica" hemos sido testigos de como un gran porcentaje de los congresistas actuales ha sido acusado de tener nexos con los grupos paramilitares. Pero mas curioso es que un gran porcentaje de estos acusados pertenece al partido de la U.

Este partido fue creado practicamente a medida, para el entonces candidato Alvaro Uribe, y se convirtió en el soporte del gobierno en el congreso. Ahora es un partido con fuertes acusaciones de vinculacion de sus miembros a actividades ilegales, muchos de sus miembros, pero nunca el candidato al que apoyaron.
Parece ser que el mal visual de marras, impidió que el gran apoyo y los vinculos que al parecer tenía un gran porcentaje de los colaboradores del presidente fuera notorio o sopechoso para él.
Todo es posible en este hermoso país lleno de milagros, no podemos menos que ser lo suficientemente creyentes para no dudar de que es posible tener elefantes, o una jauria de hienas, en la casa sin ser siquiera notados.

1 comentario:

Diego dijo...

Completamente de acuerdo.... La memoria en este país es algo no nato, al igual que el mínimo sentido común o el criterio personal... y en la medida en que la educación no sea concebida como la luz al final del tunel, vamos a seguir permitiendo que genocidas palurdos como el que nos preside sigan anchos y rampantes chamboneando con la vida de nuestros hijos.