martes, 23 de junio de 2009

Informe del relator de las naciones unidas

http://www.reliefweb.int/rw/rwb.nsf/db900SID/MUMA-7T67FA?OpenDocument

Es importante leer el documento para conocer todo lo que se concluyo, no solo lo que quieran que sepamos.

domingo, 14 de junio de 2009

Destino Colombia

Por: José Fernando Isaza
EN LOS AÑOS 1997-1998, UN HETEROgéneo grupo de todas las tendencias realizó un ejercicio de planeación por escenarios.
Su objeto, analizar las posibles evoluciones del devenir colombiano, de acuerdo con la política que se adoptó para enfrentar el conflicto armado. Surgieron cuatro posibles escenarios, denominados “Amanecerá y Veremos”, “Más Vale Pájaro en Mano”, “Todos a Marchar” y “La Unión hace la Fuerza”. La política del gobierno Pastrana correspondió en general a “Más Vale Pájaro en Mano” y contempla una negociación. Los resultados de la misma, que se percibieron como un fracaso, dieron paso a la de Uribe que corresponde a “Todos a Marchar”. Algunas de sus características, de acuerdo con Destino Colombia, son imponer límites a los derechos fundamentales, ampliar el pie de fuerza, levantar las restricciones legales y constitucionales que ataban las manos de las Fuerzas Armadas. Estímulos para la economía, los cuales unidos a los triunfos militares le aseguraron al Presidente un segundo período autorizado por una reforma constitucional. El capital fue favorecido con bajos impuestos. Como se ve, más que un anticipo de hechos parecería un relato de acontecimientos.

En efecto se expidieron leyes que permitían la detención y la violación de correspondencia sin orden judicial, la creación de zonas especiales en las cuales se restringía la libertad de movimiento y la supresión de la presunción de inocencia. Esta legislación fue declarada inexequible por la Corte Constitucional. Lo cual no quiere decir que no se siga violando la intimidad con grabaciones y seguimientos ilícitos. El pie de fuerza se aumentó en el período 2002-2008 de 160.000 a 254.000 efectivos, constituyéndose en el país latinoamericano, después del Brasil, con el mayor ejército, superando los efectivos combinados de Ecuador, Venezuela y Perú. El gasto en defensa es hoy el 6,3% del PIB, casi tres veces el valor de la cosecha cafetera; en Estados Unidos, con guerras en Irak y Afganistán, es el 4%; y en la comunidad europea el 2%. El pasivo pensional de las Fuerzas Militares lo estima la Contraloría en 15% del PIB, y crece al 1,7% del PIB. La generosa reducción de impuestos a las grandes empresas que se instalan en zonas francas, como la tan publicitada de Occidente, les permite reducir el impuesto de renta del 33 al 15%. No deja de ser irónico que al tiempo que se reducían estos impuestos se ampliaba el IVA a bienes de la canasta familiar.

En otros acápites, Destino Colombia expresaba que “los actos de autoridad provocaron en una parte de la población una sensación de seguridad y confianza, pero en otros grupos comenzaron a gestarse movimientos de oposición como reacción a las limitaciones impuestas a las libertades políticas, a la eliminación de los grupos de izquierda y a la persecución a todo aquel que expresara inconformidad con el régimen…”.

Durante la discusión del estudio muchos veían el régimen de Fujimori como el prototipo de “Todos a Marchar”. Hoy un ejemplo es el actual Gobierno colombiano.

La exclusión política y la desaparición de los “chequeos y balances”, consecuencia de la reelección presidencial y de la creciente militarización, están acabando el concepto de democracia. Por algún sino trágico, la historia del país muestra que, con pocas excepciones, los gobiernos creen que la oposición es un enemigo y no su contendor ideológico. El régimen actual no es la excepción.

*Rector Universidad Jorge Tadeo Lozano.

Destino Colombia

Por: José Fernando Isaza
EN LOS AÑOS 1997-1998, UN HETEROgéneo grupo de todas las tendencias realizó un ejercicio de planeación por escenarios.
Su objeto, analizar las posibles evoluciones del devenir colombiano, de acuerdo con la política que se adoptó para enfrentar el conflicto armado. Surgieron cuatro posibles escenarios, denominados “Amanecerá y Veremos”, “Más Vale Pájaro en Mano”, “Todos a Marchar” y “La Unión hace la Fuerza”. La política del gobierno Pastrana correspondió en general a “Más Vale Pájaro en Mano” y contempla una negociación. Los resultados de la misma, que se percibieron como un fracaso, dieron paso a la de Uribe que corresponde a “Todos a Marchar”. Algunas de sus características, de acuerdo con Destino Colombia, son imponer límites a los derechos fundamentales, ampliar el pie de fuerza, levantar las restricciones legales y constitucionales que ataban las manos de las Fuerzas Armadas. Estímulos para la economía, los cuales unidos a los triunfos militares le aseguraron al Presidente un segundo período autorizado por una reforma constitucional. El capital fue favorecido con bajos impuestos. Como se ve, más que un anticipo de hechos parecería un relato de acontecimientos.

En efecto se expidieron leyes que permitían la detención y la violación de correspondencia sin orden judicial, la creación de zonas especiales en las cuales se restringía la libertad de movimiento y la supresión de la presunción de inocencia. Esta legislación fue declarada inexequible por la Corte Constitucional. Lo cual no quiere decir que no se siga violando la intimidad con grabaciones y seguimientos ilícitos. El pie de fuerza se aumentó en el período 2002-2008 de 160.000 a 254.000 efectivos, constituyéndose en el país latinoamericano, después del Brasil, con el mayor ejército, superando los efectivos combinados de Ecuador, Venezuela y Perú. El gasto en defensa es hoy el 6,3% del PIB, casi tres veces el valor de la cosecha cafetera; en Estados Unidos, con guerras en Irak y Afganistán, es el 4%; y en la comunidad europea el 2%. El pasivo pensional de las Fuerzas Militares lo estima la Contraloría en 15% del PIB, y crece al 1,7% del PIB. La generosa reducción de impuestos a las grandes empresas que se instalan en zonas francas, como la tan publicitada de Occidente, les permite reducir el impuesto de renta del 33 al 15%. No deja de ser irónico que al tiempo que se reducían estos impuestos se ampliaba el IVA a bienes de la canasta familiar.

En otros acápites, Destino Colombia expresaba que “los actos de autoridad provocaron en una parte de la población una sensación de seguridad y confianza, pero en otros grupos comenzaron a gestarse movimientos de oposición como reacción a las limitaciones impuestas a las libertades políticas, a la eliminación de los grupos de izquierda y a la persecución a todo aquel que expresara inconformidad con el régimen…”.

Durante la discusión del estudio muchos veían el régimen de Fujimori como el prototipo de “Todos a Marchar”. Hoy un ejemplo es el actual Gobierno colombiano.

La exclusión política y la desaparición de los “chequeos y balances”, consecuencia de la reelección presidencial y de la creciente militarización, están acabando el concepto de democracia. Por algún sino trágico, la historia del país muestra que, con pocas excepciones, los gobiernos creen que la oposición es un enemigo y no su contendor ideológico. El régimen actual no es la excepción.

*Rector Universidad Jorge Tadeo Lozano.

Destino Colombia

Por: José Fernando Isaza

EN LOS AÑOS 1997-1998, UN HETEROgéneo grupo de todas las tendencias realizó un ejercicio de planeación por escenarios.
Su objeto, analizar las posibles evoluciones del devenir colombiano, de acuerdo con la política que se adoptó para enfrentar el conflicto armado. Surgieron cuatro posibles escenarios, denominados “Amanecerá y Veremos”, “Más Vale Pájaro en Mano”, “Todos a Marchar” y “La Unión hace la Fuerza”. La política del gobierno Pastrana correspondió en general a “Más Vale Pájaro en Mano” y contempla una negociación. Los resultados de la misma, que se percibieron como un fracaso, dieron paso a la de Uribe que corresponde a “Todos a Marchar”. Algunas de sus características, de acuerdo con Destino Colombia, son imponer límites a los derechos fundamentales, ampliar el pie de fuerza, levantar las restricciones legales y constitucionales que ataban las manos de las Fuerzas Armadas. Estímulos para la economía, los cuales unidos a los triunfos militares le aseguraron al Presidente un segundo período autorizado por una reforma constitucional. El capital fue favorecido con bajos impuestos. Como se ve, más que un anticipo de hechos parecería un relato de acontecimientos.

En efecto se expidieron leyes que permitían la detención y la violación de correspondencia sin orden judicial, la creación de zonas especiales en las cuales se restringía la libertad de movimiento y la supresión de la presunción de inocencia. Esta legislación fue declarada inexequible por la Corte Constitucional. Lo cual no quiere decir que no se siga violando la intimidad con grabaciones y seguimientos ilícitos. El pie de fuerza se aumentó en el período 2002-2008 de 160.000 a 254.000 efectivos, constituyéndose en el país latinoamericano, después del Brasil, con el mayor ejército, superando los efectivos combinados de Ecuador, Venezuela y Perú. El gasto en defensa es hoy el 6,3% del PIB, casi tres veces el valor de la cosecha cafetera; en Estados Unidos, con guerras en Irak y Afganistán, es el 4%; y en la comunidad europea el 2%. El pasivo pensional de las Fuerzas Militares lo estima la Contraloría en 15% del PIB, y crece al 1,7% del PIB. La generosa reducción de impuestos a las grandes empresas que se instalan en zonas francas, como la tan publicitada de Occidente, les permite reducir el impuesto de renta del 33 al 15%. No deja de ser irónico que al tiempo que se reducían estos impuestos se ampliaba el IVA a bienes de la canasta familiar.

En otros acápites, Destino Colombia expresaba que “los actos de autoridad provocaron en una parte de la población una sensación de seguridad y confianza, pero en otros grupos comenzaron a gestarse movimientos de oposición como reacción a las limitaciones impuestas a las libertades políticas, a la eliminación de los grupos de izquierda y a la persecución a todo aquel que expresara inconformidad con el régimen…”.

Durante la discusión del estudio muchos veían el régimen de Fujimori como el prototipo de “Todos a Marchar”. Hoy un ejemplo es el actual Gobierno colombiano.

La exclusión política y la desaparición de los “chequeos y balances”, consecuencia de la reelección presidencial y de la creciente militarización, están acabando el concepto de democracia. Por algún sino trágico, la historia del país muestra que, con pocas excepciones, los gobiernos creen que la oposición es un enemigo y no su contendor ideológico. El régimen actual no es la excepción.

*Rector Universidad Jorge Tadeo Lozano.

miércoles, 10 de junio de 2009

Uribe debe quedarse

Por: César Rodríguez Garavito
SE EQUIVOCAN LOS QUE PIENSAN que, ahora que los escándalos del DAS y la parapolítica parecen salpicar al círculo íntimo de la Casa de Nariño, Uribe va a renunciar a la segunda reelección. Todo lo contrario: ahora no hay duda de que Uribe se lanzará, simplemente porque no tiene alternativa.
La lógica es sencilla y ha sido probada por caudillos de todo el mundo: el único antídoto eficaz contra los juicios políticos y los procesos judiciales es perpetuarse en el gobierno. Sólo desde el poder pueden los gobernantes seguir espiando, encubriendo, negociando, difamando, infiltrando. Sólo estando en el poder se puede amnistiar a los cómplices, eximir de impuestos a los patrocinadores o nombrar amigos en las cortes y organismos de control.

Es la lógica de Chávez en Venezuela, de Mugabe en Zimbabue, de Putin en Rusia (que la perfeccionó porque logró que funcionara por ventrilocuismo, a través de su títere en el poder). Pero el mejor espejo para entender lo que estamos viviendo es el de Fujimori en Perú.

Varios han mencionado el parecido del fujimorismo con el uribismo: la omnipresencia mediática del líder, su desdén por las instituciones, su popularidad basada en los aciertos militares contra guerrillas terroristas, su apelación directa al pueblo, su círculo de rasputines.

Creo que llegó la hora de llevar el paralelo a sus últimas consecuencias y declarar la peruanización de la política colombiana. Basta ver lo que pasaba en la época de la segunda reelección de Fujimori, en el año 2000. El Chino, que ya se había echado al bolsillo a las cortes y el resto del Estado, gritaba que las acusaciones en su contra por corrupción y violación de derechos humanos eran un montaje de la oposición y las ONG. Montesinos filmaba sus videos mientras convencía a congresistas de otros partidos a pasarse al fujimorismo, con el argumento contundente de fajos de billetes de cien dólares. Y la opinión estaba tan polarizada, que los agarrones en las entrevistas políticas de Jaime Bayly parecían sacados del programa de la Señorita Laura.

El paralelo es claro. Con una diferencia: parece que nuestros espías no tienen gusto por el video, sino que prefieren las chuzadas en audio.

Invito a los analistas que critican la segunda reelección (especialmente a los que apoyaron la primera o callaron convenientemente) a que, en lugar de pensar con el deseo, miren a los ojos la fría lógica de lo que probablemente va a pasar, que no es otra que la del caso peruano.

Veamos dónde nos lleva el paralelo. Hoy sabemos que Fujimori tenía que lanzarse a una segunda reelección para tratar de ocultar los Vladivideos y las pruebas que se multiplicaban contra él, Montesinos y su gobierno. También sabemos que ni siquiera la reelección pudo evitar el escándalo y la caída en desgracia del fujimorismo. Sabemos, finalmente, que la justicia global cojea pero llega, como lo muestran la extradición y la reciente condena ejemplar contra Fujimori por los delitos cometidos por su régimen.

Ojalá me equivoque. Pero la lógica caudillista indica que Uribe se lanzará de nuevo y que un tercer período sería mucho más riesgoso, tanto para el uribismo como para la democracia colombiana. También sugiere que, si eso sucede, el único que en el futuro podría heredar el capital político del uribismo es un Uribe. Hoy el fujimorismo renace bajo el liderazgo de Keiko Fujimori, que puntea las encuestas para las elecciones de 2011 y promete amnistiar a su padre al día siguiente de su posesión como presidenta. Confiemos en que Tomás y Jerónimo, que ya hacen sus pinitos, resistan la tentación.

* Profesor Universidad de los Andes y miembro fundador de Dejusticia (www.dejusticia.org)

César Rodríguez Garavito