El columnista D'artagnan hace un juicioso resumen de los dos mas grandes problemas a los que nos enfrentamos: la hambruna y la falta de agua.
Este articulo, junto con el escrito por max weyler, y expuesto en este mismo blog, dan cuenta de un problema de importancia vital, en el sentido de la palabra, y que es completamente desestimado por el gobierno nacional.
Pero aunque es grave desestimar la amenaza, de escasez de alimentos y agua potable, es mas grave impulsar políticas que solo ayudan a empeorar el problema; leanse: monocultivos de palma africana y maiz, fumigaciones con glifosato, entre otras, que solo proveen, eso si, gigantes ganancias a algunos pocos, y a nosotros un suelo infertil donde no se podra cultivar nada mas.
Como dice D'artagnan "se viven tiempos tenebrosos", donde estan en riesgo millones de vidas humanas por un interes, omnipresente en este gobierno, de elevar las ganacias de los empresarios, ganaderos y grandes monopolios, sin importar el costo, que al fin y al cabo solo serian las vidas que corresponden a ese supuesto 90% de popularidad de uribe.
Panorama Desolador Y Amenaza De Hambruna
Hoy por hoy, y me perdonan amargarles el día, se viven tiempos tenebrosos. Un breve resumen nos muestra un panorama escalofriante.
Myanmar: -El ciclón arrasó con más o menos 32 mil personas. -La ayuda internacional fue retenida por la Junta Militar. -Rechazaron la presencia de los voluntarios internacionales.
Resultados: parece que el inventario de comestibles se dañó con las aguas.
La crisis impide que la siembra cumpla el cronograma y, por lo tanto, no habrá cosecha. (Estos son hechos recientes.) En China, que hoy tiene la mirada del mundo encima por los Juegos Olímpicos, e impresiona por su poderío, hubo un terremoto de 7,9 grados el lunes 12 de mayo/08. -Miles de muertos, daños a viviendas, escuelas, industrias. -Varios daños ecológicos, plantas que al derrumbarse derramaron químicos letales sobre la gente de las cercanías. -Al derrumbarse colegios, perecieron centenares de hijos únicos, dejando solos a sus padres, que no tienen derecho de tener más hijos.
Pero no solo el mundo se sacude, sino que escasea la comida. Suben los precios del trigo, la soya, el arroz y otros elementos básicos de la nutrición en el planeta. Desde hace algunos años los agricultores en el mundo NO han podido abastecer la demanda de comida para humanos, igual que para animales (ganado). Los inventarios mundiales de granos están disminuyendo rápidamente. Ya se han visto huelgas y manifestaciones en 19 países por el hambre y la falta de comida. El maíz está disparado en precios. La mayoría de la producción es para alimentar animales y, cada vez más, para producir etanol. Y ya se habla de la escasez del arroz.
En Afganistán ya se han dado casos de bandas armadas de encapuchados que entran a la plaza de mercado a robar, entre tiroteos, la harina para hacer el pan. El costo del pan se dobló recientemente, llegando a un precio que la mayoría de los trabajadores no alcanza a pagar. Y si por allá llueve...
Aquí, por la escasez de materia prima, los panaderos ya no amasan fortunas y el precio también se dobló. Y si no hay pan, no hay paz, se dice.
Pero el panorama es gris. En casi todos los casos, los expertos internacionales llegan a la misma conclusión: el origen de estos problemas es la falta de inversión en la agricultura. Pero el Congreso de Estados Unidos aprobó recientemente un acuerdo por 307 mil millones de dólares para los grandes agricultores, que no necesitan la plata. O sea, esto no sirve realmente para resolver la crisis de hambre mundial. Efectivamente, los ingresos de las grandes fincas en USA han aumentado en un 50 por ciento.
¿Qué hacer en este mundo desigual y de poca conciencia ante la hambruna? ¿Nadie repasa esas cifras aterradoras e inhumanas que circula la FAO? Cada día mueren 25 mil personas en el mundo a causa de hambre y pobreza. Al año, fallecen seis millones de niños menores de 5 años por estas mismas dolorosas razones. Y como toca hablar del patio, en América Latina 53 millones de personas padecen hambre.
Y volvamos al primer tema, no menos preocupante. Ya se está viviendo la crisis de falta de agua dulce en el mundo. Los Ángeles está desarrollando un sistema para limpiar hasta las aguas negras para cumplir con la demanda de agua en la ciudad. El calentamiento global puede o no ser la causa de la cantidad de supertormentas que se han visto recientemente. Los ríos y quebradas mueren a diario. Pero como vamos, moriremos de hambre y de sed.
Porque el cambio de clima, la tierra seca, afectan directamente la capacidad agrícola del planeta.
¿Somos en Colombia conscientes de lo que está pasando en el mudo y de lo que pasa a nuestros pies? Es un tema que a todos nos compete. ¿Cuál debe preocuparnos más: el hambre o la sed? Los dos. Y por lo pronto, yo diría que lo que falta allá y acá, aparte de conciencia de preservación ecológica, es algo de humanidad y generosidad con los que menos tienen. Porque el hambre azota
Publicación
eltiempo.com
Sección
Editorial - opinión
Fecha de publicación
17 de agosto de 2008
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