domingo, 19 de octubre de 2008

Fracaso de la seguridad democratica.

La noticia no podía ser más desalentadora, después de 6 años de política de seguridad democrática, ahora sabemos que fracasó.

El anuncio, aunque indirecto, fue proferido el viernes, 17 de octubre de 2008, por el ministro de Protección social, Diego Palacios, en entrevista con caracol radio, al decir que las diferentes huelgas que se desarrollan en el país, léanse: Corteros en el Valle, Indígenas en el Cauca, pescadores en el magdalena, trabajadores de la rama judicial, trabajadores de la registraduría, trabajadores de la DIAN, son organizados y obedecen ordenes de las FARC.

Es triste que, después de dar por seguro la derrota a las FARC por cuenta de la “operación jaque”, vengamos a descubrir que la guerrilla esta tan viva y tiene tanta fuerza y presencia en el país como para organizar y comandar una seguidilla de huelgas a nivel nacional. Además, como si fuera poco, tiene poder para incitar a acciones huelguísticas a personal de entidades del gobierno como la DIAN y la registraduría.

El afán de criminalizar las luchas, en la Colombia de Uribe, llega a los excesos de, como este, endilgarle tal poder a las FARC. No olviden que hace unas semanas la cuestión era si la guerrilla había infiltrado las universidades. Como quien dice, la guerrilla esta en todas partes, acechando, viva y coleando.

Claro que esto no es de extrañar porque, al fin y al cabo, que sería de Uribe sin guerrilla, a quien le echaría la culpa de todo lo que es incapaz de contener, como la debacle de la economía, o sustraer, desempleo, pobreza, desplazamiento...; como si fuera poco, como podría haber reelección si la causa principal por la que fue elegido y reelegido, es la infantil idea de que solo él puede acabar con las FARC.
Por el contrario, la guerrilla permanecerá como un fantasma que aparecerá y desperecerá según sea la conveniencia del momento. Pero algo es seguro, no desaparecerá para siempre, porque es necesaria para mantener distraída de lo importante a la opinión publica.

Pablo

1 comentario:

Diego dijo...

De acuerdo por completo. La desinformación (información amañada y/o a medias)en que se mantiene a la generalidad de la gente en este país sigue siendo el mejor abono para que siga germinando la semilla de la mentira y de la indignidad. Las FARC son consecuencia y no causa, síntoma y no enfermedad, y en la medida en que la ética más básica y humana siga siendo la falencia principal de todos los gobiernos que se han sucedido desde siempre(en particular de éste por supuesto, esto sin ninguna duda), de la misma manera se darán subproductos sociales, pienso yo, mucho mas desastrosos que los pasados o los actuales, de tal manera que veremos (casi extrañaremos) a los actuales "terroristas" de las FARC como adolescentes rebeldes que requieren ser aplacados.